Cómo comunicar los beneficios y características de tu producto ?

 

Como vendedoras y amantes de lo que proponemos, nos encanta hablar de las características que tienen nuestro producto. Podemos estar horas hablando de las características del producto o servicio, describiéndolo, contando para todo lo que sirve, todo lo que uno puede ser con él.

Sin embargo, el error está en creer que a las personas les importa las características y los pormenores de nuestro producto. Las características pueden ser importante, pero no lo son todo.

Muchas veces en las redes sociales y en páginas web me encuentro con textos commodity, es decir, algo que es común entre todas las alternativas de otras empresas.

Todos textos vacíos como: excelente calidad, los mejores precios, profesionales especializados, servicio personalizado.

Las características no resuenan con tu público objetivo ya que no hablan de sus necesidades o problemas, sino que hablan de elementos del producto. Tu público no sabrá inmediatamente si esa característica le ayuda.

Cambiar nuestro foco y concentrarnos en hablar de beneficios puede generar que más personas avancen en nuestros objetivos web: más prospectos, más clientes potenciales, más ventas.

Preguntémonos: resuena nuestra propuesta con lo que el cliente está buscando? Nos dirigimos a sus problemas o necesidades? Se entiende inmediatamente? Es diferenciador?

Nombremos nuestras propuestas de valor como beneficios.
Cuando digamos qué hace nuestro producto o servicio, el consejo es hablar de las propuestas de valor diferenciadoras, es decir, que hacemos diferente o mejor.

Y en segundo lugar y más importante, qué hace nuestro producto o servicio para solucionar el problema de mi cliente; qué beneficio obtiene.

Por ejemplo:

  • En las estéticas: en vez de nombrar los cabezales o la potencia del aparato, podemos decir «mejores resultados para las celulitis en menos sesiones! Comprobá los cambios desde la primer sesión».
  • En indumentaria: en vez de decir que los jean son elastizados, podemos poner  «estos jeans tienen un calce espectacular para todos los cuerpos!»
  • En centros de belleza: en vez de escribir que tenemos excelente servicio, podemos subir una foto del cliente tomando un café con una barrita de cereal y acompañamos la foto con «acá Mariana, disfrutando de su día de relax y su regalito por elegirnos».
  • En cursos: en vez de explicar nuestros profesores son expertos y autoridades en su rubro, digamos «Entre nuestros docentes: El director de la asociación X te ayudará a…»

Mas allá de que es fundamental hablar de beneficios, es importante que vaya acompañado de las características. Lo que digo es,  SIEMPRE debes tener en cuenta ambos elementos del producto o servicio. Concéntrate en conectar cuando hables de tu producto o servicio.

Tus textos estratégicos deben transmitir los beneficios de tu servicio o producto utilizando el tono adecuado

Cuenta con detalle qué resultado final va a obtener un cliente si te contrata. O si compra uno de tus libros. O si se suscribe a tu lista de correo.

Puede parecer que es más fácil hablar de características que de beneficios. Seguramente es verdad, porque para hablar de resultados emocionales debemos pensar un poco más.

Pero vale la pena.

Es mucho más efectivo.

Encuentra ese gran beneficio que obtendrá tu cliente y cuéntalo con detalles en tus textos. De esta forma, tu lector pensara: “esto es para mí”.

Para hacerlo, podés seguir estos pasos:

  • Transforma características en beneficios
  • Descubre las necesidades de tus clientes
  • Describe los beneficios e incorpora los valores de tu marca
  • Aporta motivos para que tus clientes se aseguren de que eres la mejor opción

En conclusión.

CARACTERÍSTICAS: descripción del producto o servicio. Tamaño, color, composición, etc.
BENEFICIOS: aquellas mejoras que experimenta el cliente final y que cubren sus necesidades.

Los beneficios apelan a los sentimientos, problemas y necesidades de los potenciales clientes de nuestro producto o servicio. Plantearlos en nuestra propuesta de valor inicial repercutirá en que los usuarios se sientan más identificados con nuestra oferta y por tanto generemos mayores probabilidades de venta.

Por supuesto no debemos dejar las características de lado y podemos listarlas como subtitulo del beneficio o en una sección aparte.

Entonces:

  1. Comienza entendiendo a tus clientes (potenciales y actuales). ¿Qué necesitan? ¿Cómo puedes ayudarlos?
  2. Luego, traduce esa información en beneficios concretos y reales.
  3. Por último, quita de la home toda la redacción corporativa típica, y coloca los beneficios bien a la vista, en un sector primordial.

 

Si te gustó, compartilo!

Muchas gracias!

 

Fuente:

LuliteSocialMedia

uxbound.com

crecelatam.com/